¿A quién va dirigido CEJUME?

¿A quién va dirigido CEJUME?

El proceso de certificación está dirigido al personal que realiza las funciones de agente de Ministerio Público, defensa penal, asesoría jurídica de víctimas, personal facilitador de MASC y a quienes capacitan a las y los operadores del Sistema de Justicia Penal.

Ministerio Público

La certificación de agente de Ministerio Público se concentra en evaluar las competencias necesarias para dirigir la investigación y litigar ante el órgano jurisdiccional.


El modelo de certificación contempla la evaluación de conocimientos y de desempeño a través de un portafolio de evidencias.


Existen dos tipos de certificaciones para Agente de Ministerio Público:


  1. Certificación A: Competencias en dirección de la investigación y litigación en audiencias preliminares
  2. Certificación B: Competencias en dirección de la investigación y litigación en juicio oral

Esta división responde a los distintos modelos de organización en las instituciones de procuración de justicia, así como al limitado número de casos que llegan a juicio oral, pues entendemos que no todas las personas que cuentan con el cargo de agente del Ministerio Público podrían mostrar su desempeño en juicio oral. No obstante, es importante considerar que en ambos procesos de certificación se solicita a la persona sustentante demostrar su desempeño en la dirección y coordinación de distintas investigaciones y su intervención en audiencias.

Proceso para agentes del ministerio

Defensa Penal

La certificación diseñada para las defensoras y los defensores públicos se enfoca en evaluar conocimientos y habilidades necesarios para ejercer la defensa en el proceso penal.


El proceso comprende:

Asesoría jurídica de víctimas
La certificación diseñada para las y los asesores de víctimas se encuentra en construcción. Su objetivo es evaluar los conocimientos y habilidades que les permitan intervenir en el proceso penal a favor de las víctimas.


El proceso tiene cuatro etapas:

Personas que capacitan en el SJPA

La certificación dirigida a las personas que capacitan a quienes operan el Sistema de Justicia Penal permite a las instituciones contar con información objetiva y confiable.


El proceso de certificación para el personal capacitador contempla dos áreas de especialización: una para quienes capacitan en el Sistema de Justicia Penal y otra para quienes capacitan en mecanismos alternativos de solución de controversias. En este sentido, el proceso de certificación comprende las siguientes fases: